PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE LAS EMOCIONES

¿Qué estás sintiendo ahora mismo? ¿Podrías ponerle un nombre?

Qué son las emociones…

Las emociones son reacciones psicobiofisiólogicas que experimentamos los seres humanos como respuesta a eventos externos. Es decir, cumplen una función totalmente esencial en nuestra supervivencia, adaptación y manera de relacionarnos con el medio y con los demás.  

Imagina que vas por la calle de noche y de repente ves un coche que viene de frente directo hacia ti. Ante esa situación aparece la emoción del miedo, que le manda un mensaje a tu cerebro para que active la respuesta física de, en este caso, huida, y así salvarte la vida. 

¿Te imaginas qué pasaría en la misma situación si no existieran las emociones? Probablemente nos hubiéramos extinguido hace mucho tiempo.

-Las emociones ¿son buenas o malas?

NO, solo son. Hay emociones más agradables y más desagradables, pero al ponerles la etiqueta de buenas o malas ya las estamos juzgando y eso dificulta su buena regulación. 

-¿Alguna emoción puede esconderse o taparse para no sentirla?

NO. Por mucho que nos incomode o no nos guste sentir una emoción, es totalmente necesario que le demos el espacio que necesita y que la escuchemos

Tipos de emociones

Dentro de las emociones existen dos tipos, las primarias o básicas, y las secundarias o aprendidas.

Las emociones primarias o básicas cumplen, como hemos visto en el ejemplo del miedo, una función adaptativa, nos ayudan a sobrevivir. Además, son innatas, es decir, nacemos con ellas, y son universales, todas las personas del mundo compartimos las mismas.

Hay teorías que hablan de cinco emociones básicas y otras de 6 o de 7, en todo caso estaremos hablando de las 5 siguientes:

  • Alegría: es la emoción más agradable y por eso es la que más buscamos sentir y menos nos cuesta procesar. Nos permite demostrar afecto, relacionarnos mejor, estar en lugares y con personas que nos aportan de manera positiva. Además, aumenta los niveles de algunos neurotransmisores relacionados con la motivación, el placer y por supuesto, la felicidad. 
  • Tristeza: aparece como respuesta a una pérdida, y cumple la función de poner en marcha los recursos necesarios para gestionar esa pérdida. Esto puede ser buscar ayuda como desahogo y compañía en otros, o bien buscar soledad reparadora. La tristeza nos pone en modo “batería baja” mental y físicamente, y favorece la introspección para que podamos recuperarnos mejor de la pérdida. 
  • Asco: su función está íntimamente relacionada con la supervivencia, y es que el sentir asco nos hace rechazar y alejarnos de estímulos que percibimos peligrosos para nuestra salud. Al igual que el resto de emociones, cuando sentimos esta emoción, ocurren una serie de cambios en nuestro organismo tanto a nivel físico (mareos, arcadas, malestar), como psicológico (necesidad de huir, rechazo). Además, el asco está modulado por la cultura, ya que podemos sentir asco por algo en concreto que en otra cultura se acepta sin problema. 
  • Enojo: cuando sentimos enojo o ira, se generan unos cambios en nuestro cuerpo como aumento de ritmo cardíaco, atención focalizada en un solo objetivo, aumento de energía… Todo ello para movilizarnos hacia conductas de autodefensa o ataque. Al contrario que la alegría, el enojo aparece cuando estamos ante una situación que atenta contra nosotros mismos o nuestros principios y con la que no estamos de acuerdo, por eso interpretamos que debemos cambiarlo o protegernos de ello. 
  • Miedo: es la emoción con peor propaganda, pero la emoción más necesaria en cualquier ser vivo. El miedo aparece cuando percibimos un estímulo como potencialmente peligroso o que puede poner en riesgo nuestra integridad física o psicológica. Además, el miedo activa 3 tipos de respuesta, la lucha, la huida o evitación, y la parálisis. Aunque es una emoción desagradable de sentir, es quizás la más necesaria, es nuestra alarma ante los peligros del mundo. 

-¿Todas las personas experimentamos y demostramos las emociones de la misma manera?

NO, cada persona tiene su propia manera de vivir, procesar y expresarse emocionalmente, dependiendo de sus creencias sobre esas emociones, sus aprendizajes, su cultura… Por ello es muy importante no juzgar el sentir de los demás, porque lo que para ti puede “no ser para tanto”, para el otro pude suponer un mundo. 

-¿Qué ocurre con las emociones no expresadas?

Cada persona tiene su propia manera de procesar y gestionar sus emociones, sin embargo las personas con tendencia a no expresarlas suelen también presentar problemas para gestionarlas y entenderlas, y esto dificulta mucho su resolución. Las emociones vienen a darnos un mensaje, si no escuchamos ese mensaje, la emoción no puede regularse adecuadamente así que se quedará guardada hasta ser escuchada. Esta acumulación de emociones «no escuchadas», con el tiempo puede derivar en patologías como la depresión, los trastornos de ansiedad, enfermedades físicas, problemas de relaciones…

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