CÓMO GESTIONAR LAS EMOCIONES INTENSAS

Seguro que has vivido situaciones en las que te has sentido extremadamente desbordado/a, o paralizado/a, o que incluso has reaccionado de manera automática sin saber el porqué de esa reacción. Quizás en esas ocasiones has sentido que perdías el control de ti mismo/a y que tus emociones tomaban el mando por completo.

Las emociones intensas asustan y desconciertan por su intensidad e impredecibilidad, ya que suelen aparecer sin previo aviso y además no estamos acostumbrados a sentirlas a ese nivel. Es por eso que es difícil gestionarlas de manera sana y adaptativa y que necesitan un extra de conciencia y manejo para evitar que arrasen con todo lo que vean a su paso y sobrevivir a ellas.

Las emociones intensas asustan y desconciertan por su intensidad e impredecibilidad


Tipos de reacciones emocionales intensas

Según mi experiencia terapéutica, creo que existen dos tipos de reacciones emocionales intensas:

La emoción o emociones que surgen como respuesta a una situación concreta. Por ejemplo, sentir una rabia y una tristeza intensas al discutir con un amigo. En este caso, la reacción emocional intensa corresponde con la situación que la ha desencadenado.

La emoción o emociones que aparecen de manera desproporcionada debido a una mala gestión emocional. Por ejemplo, “explotar” con furia cuando se cae un plato y se rompe. En este caso, la reacción emocional intensa obedece a una incapacidad para sentir y procesar la furia, que hace que cada vez que esta emoción aparece, lo haga de manera desproporcionada, aunque no corresponda como tal.


Cómo gestionar estas emociones

  1. Respira, calma tu sistema nervioso. Lo que estás sintiendo no va a durar para siempre, lo más probable es que en unos minutos la intensidad vaya bajando, así que haz el ejercicio de respirar profundamente y centrarte en la respiración. Una vez haya bajado la intensidad te resultará mucho más sencillo entenderla y regularla.
  2. Nombra la emoción. Ponerle nombre y etiquetar lo que estás sintiendo te va a facilitar mucho el poder entender, regular y procesar esa emoción tan intensa. Si son más de una las emociones intensas que aparecen, ves identificando una por una.
  3. Dales espacio a tus emociones. En este punto necesitas que tus emociones cumplan la función que han venido a hacer, así que debes facilitarle el camino. Desahógate hablando con alguien sobre ello, escribe todo lo que te salga sin pensar, grita si puedes hacerlo, permítete el llanto, cocina, dibuja, etc. Encuentra tu propia manera de hacer salir esas emociones.

A veces gestionar las emociones intensas puede resultar doloroso o difícil, ya que, al sentirse tan fuertes, queremos deshacernos de ellas lo más rápido posible. Sin embargo, hacer el ejercicio de gestionarlas correctamente puede marcar la diferencia entre quedarse atrapado en esas emociones y aumentar su intensidad de manera indefinida, o transitar por ellas y que terminen desapareciendo igual que llegaron.

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